Separaciones, segundas parejas, hijos de relaciones anteriores que acaban viviendo bajo el mismo techo: en España se habla de familia reconstituida y en buena parte de América Latina de familia ensamblada. Sin embargo, casi todas las plantillas de árbol genealógico dan por hecho que cada persona tiene una sola pareja en su vida. Esta guía muestra, caso por caso, cómo dibujar cada situación sin tachones, sin casillas fantasma y sin herir a nadie. Los cinco árboles de abajo están hechos con el editor Feuillane y las personas son inventadas. Para que las tarjetas se lean mejor, llevan solo el primer apellido.

El principio que lo resuelve casi todo

Un árbol genealógico mezcla dos informaciones que las plantillas fijas confunden:

  • la filiación, es decir, quién es hijo de quién. No cambia con una separación ni con una nueva boda;
  • las uniones, quién está o ha estado en pareja con quién. Una persona puede tener varias a lo largo de su vida, cada una con su propia línea.

Un árbol correcto dibuja todas las uniones que cuentan para la familia y cuelga a cada hijo de la línea de sus dos progenitores. Lo demás viene solo. En los ejemplos, el circulito sobre una línea de unión es el punto del que bajan los hijos de esa pareja. Una línea de puntos indica una unión que terminó; una línea continua, una unión que sigue o que acabó con una muerte.

Antes de empezar: medio hermano no es lo mismo que hermanastro

Es la confusión más frecuente, y en un árbol se nota enseguida.

Medio hermano, media hermana
Comparte contigo uno de tus dos progenitores: el mismo padre y distinta madre, o al revés. Hay lazo de sangre.
Hermanastro, hermanastra
No comparte contigo ningún progenitor. Es el hijo o la hija de la nueva pareja de tu padre o de tu madre.
Padrastro, madrastra
La pareja de tu padre o de tu madre. La palabra arrastra mala fama por los cuentos, pero es la correcta; en el día a día muchas familias dicen «la pareja de mi padre» o usan el nombre.
Hijastro, hijastra
El hijo o la hija de tu pareja.
Suegro, suegra
Los padres de tu pareja. No confundir con el padrastro o la madrastra.

Caso 1: una separación, una madrastra y una media hermana

Árbol de familia reconstituida: Lucía Martín y Javier Ruiz, unidos por una línea de puntos con los años 2008 – 2016, padres de Carla y Pablo Ruiz; Javier Ruiz y Nadia Benali, juntos desde 2019, padres de Alba Ruiz
Carla y Pablo bajan de la primera pareja y Alba de la segunda. Javier está en el centro, con una unión a cada lado. Abrir este ejemplo en el editor

Es la situación más habitual. Lucía y Javier tuvieron a Carla y a Pablo y se divorciaron en 2016. Javier se casó en 2019 con Nadia y tuvieron a Alba. En el árbol, Javier está en el centro: a su izquierda la primera unión, en línea de puntos con los años «2008 – 2016», y a su derecha la actual, con «desde 2019». Carla y Pablo cuelgan de la primera línea, Alba de la segunda.

Lo que se lee enseguida: Alba es la media hermana de Carla y Pablo, porque solo comparten padre. Nadia es su madrastra: aparece en su árbol, en su sitio, sin ocupar el de Lucía. Si Carla quiere dejar constancia del cariño que le tiene a Nadia, una nota en la tarjeta («me cuida un fin de semana de cada dos») lo cuenta mejor que mover casillas.

Caso 2: hermanastros y una media hermana que los une

Árbol de familia ensamblada: Elena Gómez y Marcos Pérez, separados (2007 – 2015), padres de Hugo y Sofía Pérez; Marcos Pérez y Lucía Martín, juntos desde 2018, padres de Vera Pérez; Lucía Martín y Javier Ruiz, separados (2008 – 2016), padres de Carla y Pablo Ruiz
Hugo y Sofía a un lado, Carla y Pablo al otro: ningún progenitor en común. Vera los une a todos. Abrir este ejemplo en el editor

Esta vez los dos adultos de la nueva pareja llegan con sus hijos. Marcos tuvo a Hugo y a Sofía con Elena. Lucía tuvo a Carla y a Pablo con Javier. Marcos y Lucía viven juntos desde 2018, sin casarse, y en 2021 nació Vera.

Hugo, Sofía, Carla y Pablo comparten casa parte del tiempo, pero no tienen ningún progenitor en común: son hermanastros, y llamarlos medios hermanos sería un error. Vera, en cambio, es la media hermana de los cuatro: comparte padre con Hugo y Sofía y madre con Carla y Pablo. El árbol lo muestra sin leyenda. Los cuatro mayores bajan de dos parejas distintas, en los extremos, y Vera de la pareja del centro.

Es el caso con el que fallan las plantillas en papel, porque hacen falta dos personas con dos uniones cada una en la misma fila. Si lo haces a mano, usa una hoja A3 en horizontal y pon a los dos adultos de la nueva pareja en el centro, cada uno junto a su expareja.

Caso 3: viudedad y segundas nupcias

Árbol: Antonio Sánchez casado con Carmen Moreno de 1974 a 1990, fallecida en 1990, padres de Isabel y José Sánchez; Antonio Sánchez casado con Pilar Navarro desde 1994, padres de Laura Sánchez
Carmen conserva su casilla y sus dos años. La segunda unión de Antonio se dibuja al otro lado. Abrir este ejemplo en el editor

Antonio se casó con Carmen en 1974 y tuvieron a Isabel y a José. Carmen murió en 1990, y Antonio se volvió a casar en 1994 con Pilar, con quien tuvo a Laura. La unión de Antonio y Carmen lleva sus años, «1974 – 1990», y sigue en línea continua: la terminó una muerte, no una separación. La tarjeta de Carmen muestra sus dos años, con la cruz delante del de su fallecimiento.

En este caso hay dos errores frecuentes. El primero es hacer desaparecer a Carmen porque fue Pilar quien crió a los niños: el árbol cuenta la filiación, no quién se ocupó de ellos. El segundo es colgar a Laura de la primera pareja «para simplificar». Laura es la media hermana de Isabel y de José, y la línea tiene que decirlo. Los genealogistas se encuentran este esquema en casi todas las generaciones antiguas, cuando enviudar joven y volver a casarse pronto era lo normal.

Caso 4: la adopción

Árbol: Ana López y Pedro López, juntos desde 2005, padres de Mateo y de Sara López; la línea hacia Sara, adoptada, es de trazos
Sara está entre sus hermanos, en su sitio. Solo su línea, de trazos, indica la adopción. Abrir este ejemplo en el editor

Ana y Pedro tuvieron a Mateo y después adoptaron a Sara. En el árbol, Sara está con su hermano, colgando de la misma pareja. La única diferencia es el tipo de línea, de trazos. El vínculo es completo; su forma simplemente se anota, igual que se anota una fecha.

¿Hay que poner a los padres biológicos? Es una decisión de la familia, y a menudo del propio niño cuando tiene edad de opinar. El árbol admite las dos opciones: los progenitores de nacimiento pueden aparecer en otro lugar de la hoja, con su propia línea hacia el niño, o no aparecer. En el editor, el tipo de filiación se elige para cada hijo: biológica, adoptiva o en acogida.

Lo mismo vale cuando la pareja de un progenitor adopta a su hijo, algo que pasa en algunas familias reconstituidas. El niño sigue colgando de su progenitor, y una línea de adopción lo une además con quien lo adoptó. Qué otros vínculos se dibujan lo decide la familia.

Caso 5: dos hogares reconstituidos

Árbol: Marta Gil y Daniel Castro, separados (2010 – 2015), padres de Leo Castro; Marta Gil casada con Paula Romero desde 2018, madres de Martina Gil; Daniel Castro con Irene Ortega desde 2017, padres de Diego Castro
Leo en el centro, entre sus dos padres. Cada uno ha rehecho su vida y tiene un hijo a su lado. Abrir este ejemplo en el editor

Marta y Daniel tuvieron a Leo y se separaron en 2015. Marta se casó con Paula en 2018 y tuvieron a Martina. Daniel vive con Irene desde 2017 y tienen a Diego. Leo tiene, por tanto, dos casas, una media hermana y un medio hermano. Martina y Diego, en cambio, no tienen ningún vínculo de filiación entre sí.

La disposición que funciona es la pareja de origen en el centro y cada nueva unión hacia fuera. Leo baja de la línea central; Martina y Diego, de las laterales. Vista desde el sitio de Leo, la familia se lee igual con dos madres en una casa que con cualquier otra combinación: su madre y Paula a un lado, su padre e Irene al otro. El árbol no dice más que los hechos, y eso es lo que hace que todos puedan aceptarlo.

Errores que conviene evitar

  • Borrar a un progenitor porque no está o porque ya no hay relación. El árbol dice de dónde viene cada uno. Si el tema es delicado, basta una casilla con un nombre.
  • Poner al padrastro o a la madrastra en el sitio del otro progenitor. Confunde a los niños y a quien lea el árbol años después.
  • Colgar a todos los hijos de la misma línea. Así se pierde la diferencia entre hermanos y medios hermanos, que es justo la información útil.
  • Olvidar los años de las uniones. «2008 – 2016» sobre una línea ahorra una larga explicación.
  • Querer un árbol «limpio» a toda costa. Una familia reconstituida ya es limpia. Lo que se quedaba pequeño era la plantilla.

En papel o en el ordenador

En papel, empieza por la plantilla de familia reconstituida, que ya trae un progenitor con dos uniones. Para una familia más grande, coge una hoja A3, pon en el centro a los adultos que tienen varias uniones, escribe a lápiz y deja sitio en los extremos de cada fila.

El editor Feuillane aplica estas reglas solo: varias uniones por persona, cada hijo vinculado a la pareja correcta, puntos para las uniones terminadas, trazos para la adopción y reorganización automática con cada cambio. Un hijo colgado de la pareja equivocada se corrige en dos clics con «Filiación», sin redibujar nada. Cada ejemplo de esta página se abre en el editor con su enlace: parte del que más se parezca a tu familia y cambia los nombres. Es gratis, sin registro, y el árbol se queda en tu navegador.

Para el aula, el kit para docentes incluye una ficha de familia reconstituida y una ficha libre, para repartir a toda la clase sin distinciones.

Cómo dibujar el árbol genealógico de una familia reconstituida

  1. Haz la lista de uniones. Para cada adulto, anota sus parejas sucesivas con sus años.
  2. Pon cada pareja en su línea. Una persona que ha tenido dos parejas tiene dos líneas de unión, una a cada lado.
  3. Cuelga a cada hijo de la pareja correcta. Cada hijo baja de la línea que une a sus dos progenitores.
  4. Distingue los vínculos. Puntos para una unión que terminó, trazos para una adopción.
  5. Revísalo con los niños. Comprueba que cada uno se encuentra y está en el sitio que le corresponde.

Preguntas frecuentes

¿Hay que poner al padrastro o a la madrastra en el árbol?

Si esa persona es importante para el niño, sí. Va al lado del progenitor, unida por su propia línea de unión. El árbol muestra la familia que se vive sin borrar la filiación.

¿Qué diferencia hay entre medio hermano y hermanastro?

Un medio hermano comparte contigo un padre o una madre. Un hermanastro no comparte ninguno: es el hijo de la nueva pareja de tu padre o de tu madre. En el árbol, el primero cuelga de una pareja de la que forma parte tu progenitor, el segundo no.

¿Cómo se indica un divorcio en un árbol genealógico?

Deja a las dos personas una al lado de la otra, con la línea de unión en puntos y los años de inicio y fin. Los hijos siguen colgando de esa línea.

¿Cómo se representa una adopción?

Con una línea de filiación distinta, de trazos. El hijo ocupa su sitio entre sus hermanos; solo la línea indica el tipo de vínculo.

¿Un padre o una madre fallecidos deben aparecer en el árbol?

Sí. Conservan su casilla con sus dos años. Si el progenitor viudo se volvió a casar, la nueva unión se dibuja al otro lado.

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